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12 Por eso les digo a los israelitas: Ninguno de ustedes ni ningún inmigrante que viva entre ustedes debe comer sangre.

13 »Cuando un israelita o un inmigrante que viva entre ustedes cace un animal o ave que se pueda comer, deberá derramar su sangre y cubrirla con tierra. 14 Porque la vida de todo ser vivo está en la sangre y por eso yo les ordeno a los israelitas: Ustedes no comerán la sangre de ningún ser viviente, el que lo haga será separado de la comunidad.

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